Huyamos por la izquierda: Las crónicas del León Melquíades


¿Qué rol cumple el arte en tiempos de crisis? -
Reseña de Huyamos por la izquierda: Las crónicas del León Melquíades

Guion: Mark Russel
Dibujo: Mike Feeham

“Me esta pidiendo mi pluma y eso es algo que no puedo darle […] porque es lo único que tengo” (León Melquíades-fragmento)

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Posiblemente muchos de los lectores de esta reseña pudieron crecer viendo caricaturas clásicas de Hannah Barbera como Los Picapiedras, Fantasma del espacio, El Oso Yogui, entre otras. Otros lectores quizás la conocieron por figuras de colección, películas, entre otros. Hace un par de años DC Cómics anunció una línea de cómics que busca modernizar estas caricaturas para los nuevos lectores y reencantar a los adultos con personajes que marcaron una infancia.

El primer gran triunfo fue una sátira social protagonizada por una familia de cavernícolas. Me refiero a la serie de 12 números de Los Picapiedras (2017), escrita por Mark Russel y dibujada por Steve Pugh. En este cómic el autor demostró sus habilidades para tomar elementos de la vida cotidiana como el matrimonio para realizar una historia simple pero que permite al lector reflexionar sobre prácticas que nos impone el sistema. Además, logra mantener la esencia de los personajes de Hannah Barbera con un toque de humor y frases celebres de estos, como el Yabadabadú de Pedro. Para muchos ese fue uno de los mejores cómics de ese año.

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En este espacio lo quiero usar para dedicar unas palabras a otro cómic de esta línea, el cual también es escrito por Russel y dibujado por Feeham, teniendo como protagonista a un personaje que no tuvo tanto protagonismo en las caricaturas de Hannah Barbera: el puma rosa llamado El león Melquíades (Snagglepuss  en inglés).
El león Melquíades debuta en 1959 en una breve aparición en una de las historias de Tiro Loco McGraw. Recién en 1961 tendría su propio show. Su característica era ser muy refinado y buscar soluciones por la palabra, siendo su frase más conocida: ¡Huyamos!

La cabecera del título es muy creativa porque incluye la frase recién mencionada del personaje y le agrega un complemento que es clave para entender cómo los autores del cómic buscan relanzar a este rosado mamífero. El título elegido es “Huyamos por la izquierda: Las crónicas del León Melquíades”, el complemento por la izquierda ya nos permite inferir cierto panorama político en la narración venidera, la cual es tratada una variable no menor: las artes.

En esta reinvención del personaje se nos presenta a León Melquíades años antes de protagonizar su programa animado. El autor usa la fecha real como contexto histórico situando el cómic a inicios de 1950 a 1959, es decir, inicios de la Guerra Fría.

Como este personaje en la serie animada era muy educado lo deciden reinventar como un dramaturgo exitoso, que tendrá que enfrentar a un enemigo formidable, la política estadounidense. La propuesta del cómic es sencilla: la unión soviética esta ganando la guerra porque tienen a su poder la bomba de hidrógeno y algo más importante, todo su pueblo esta unido. Algunos miembros políticos consideran que muchas obras de teatro, literatura o películas son enemigas de la política capitalista por lo cual es necesario que los autores decidan usar su pluma para ayudar al gobierno estadounidense o deberán ser retirados por ser un peligro para la nación.


La propuesta es clara y contundente para los tiempos actuales: el arte debe ser un arma para mostrar los errores del sistema. Este cómic es una demostración de este elemento, porque logra mediante diálogos brillantes y un dibujo explícito mostrar conflictos de intereses y culturales. Vemos los problemas de ser personajes de la comunidad LGBT+ en pleno 1950, la dualidad del teatro y televisión (León es enemigo de este medio), el aparentar frente a otros (lo que debe hacer el gobierno de EE.UU frente a la Unión Soviética) y el precio de luchar por tus ideales.


Las artes fueron, son y serán una herramienta para mostrar las falencias que tiene el sistema. Es cierto que no todas buscan realizar críticas sociales, pero se sabe que convertirlas en solo un medio de entretención es el peor camino que se puede elegir. Usaré un fragmento del cómic para cerrar esta reflexión: “¿Eso es todo lo que son nuestras historias? ¿Mentiras que nos contamos a nosotros mismos para poder creer que al final todo saldrá bien? ¿Porqué estamos demasiados asustados para aceptar que vivimos en un universo al que no le importamos ni lo más mínimo?”
Pienso que estamos ante uno de los mejores cómics políticos del último tiempo (es mi visión subjetiva, claramente debatible) que destaca por su simpleza, el uso del humor propio de los títulos de esta línea de Hannah Barbera, el buen uso de los personajes de estas caricaturas de antaño y un dibujo soberbio que expresa claramente a los personajes en las viñetas.

El cómic fue recientemente publicado por ECC Comics para que lo revisen. Creo que será de estos títulos que en algún momento será fijo en las distintas colecciones que cada uno tenga.

Esoj.

Comentarios

  1. Me parece interesante, sobre todo por los recuerdos que tengo de este leon en la serie de television

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