Supermilf: La supernovela gráfica


  Sinopsis: Alejandra es una joven madre, quien ha decidido sacar al padre de su hijo de casa, al descubrir una infidelidad. Llena de dudas y miedos por sus decisiones, un encuentro inesperado cambiará su vida. Y quince años después, una deuda será saldada.

  Durante los años sesenta del siglo veinte, en Chile el mercado estuvo marcado por una variedad rica de historietas, logrando a grandes rasgos un crecimiento e toda manifestación propia del medio. Personajes variopintos, como "Capitán Júpiter", "El Manque" " Mizomba el intocable" representaron la tradición de los cómics, mientras obras como "Condorito", "Pepe Antártico" (en tira diaria, y luego recopilado en sus propia revista) marcaron un nexo entre el humor y la aventura, lo que termina siendo consagrado por el magazine "Mampato". Por esos mismos años, hubo una rica vertiente pícara, propia de la vida nocturna santiaguina y de grandes ciudades tanto en el sur como norte. Ya en los ochenta, hubo un intento de reformular dicha vertiente, y personajes como "Pupi" y "Palomita" surgen en tiras de prensa, para quienes aún recordaban dicho juego humorístico. De todo ello, tanto aventura como humor pícaro, es que bebe el trabajo de María José Bart, autora chilena y creadora de "Supermilf", quien en esta oportunidad nos entrega la primera "Supernovela gráfica" del personaje, en un formato acorde con tan magno acontecimiento.


   "Supermilf" nace como una broma, un chiste sobre el diario vivir de la autora, canalizando experiencias ajenas y propias, para hacer lo que mejor se nos da a los chilenos, y es que el reírse de uno mismo es institucional y está en nuestro adn, celebrando la desgracia como una forma de canalizar el cambio. Sus historias han sido publicadas, de forma semi regular e ininterrumpidas, a través de redes sociales, durante los dos últimos años. Son aventuras cortas, de una página en principio y ampliando a capítulos de cuatro con posterioridad, donde la protagonista va mostrando sus vivencias, el diario vivir y disfrutar de su sexualidad, su rol de madre y mujer empoderada. Porque si hay algo que este personaje tiene, es que es una mujer empoderada en sus propios parámetros y disfrute; es ella quien lleva la batuta de sus decisiones y circunstancias, no se define por quien tiene a su lado, el entorno es quien se suma a ella y a Parra, su hijo adolescente y co protagonista en varias de las historias. Y he aquí la clave de todo, pues la relación entre ellos es lo que lleva, muchas veces de forma "nefasta" para Parra, a vivir las diversas historias que encontramos. En el caso puntual de lo que nos atañe, "Supermilf: La supernovela gráfica", es Parra el detonante de todo, sus actos, la edad y el conocimiento de varios hechos que llevan a esta historia a dos tiempos, El pasado de Alejandra (el nombre del personaje) y su ruptura con "Parra Padre", el duelo y dolor del cambio mismo, para luego enfrentar sus miedos y tomar el control de su vida. Y si hay algo tras la trama, un centro que establece la voz y nexo con su autora, es el viaje que lleva a ambas a tomar riendas de su vida.


 

    Respecto a los trazos y planteamiento de viñetas, la obra bebe de diversas fuentes, destacando su dibujo y color, muy en la línea de Bruce Timm, Darwin Cooke, el amerimanga de principios de los noventa, con tintes de caricatura europea (por momentos me recuerda a Zep, creador de Titeuf), logrando canalizar en la obra todas las fuentes, en mayor o menor punto. La paleta de colores tiene matices, muchos matices, detalles resaltan gracias a ello, y es por sobretodo lo que logra marcar esta obra, definiendo y destacando sus diferencias respecto al trabajo de otros. En el apartado técnico, la obra está muy bien presentada, tiene una encuadernación de novela, lo que es de agradecer (¿alguien recuerda el origen del concepto?), cocido al lomo, en papel de buen gramaje y con una exquisita sobrecubierta de cartón que reproduce la ilustración de la portada, muy en la tradición de las ediciones literarias de lujo en los sesenta. Muy respetuoso de quienes van a adquirir el producto. Y en ello se nota el amor por la obra, en la calidad, en los detalles.
   Tanto si eres lector del personaje, como si quieres llevar a cabo un primer acercamiento, esta es una gran oportunidad. Ojo, es una obra para adultos y personas con criterio formado, y si es el primer acercamiento que tendrás a una novela gráfica, funciona bastante bien. Recomendable,
disfrutable y coleccionable.

Vicente Pascual Moscoso.


Link de Interes: 

Entrevista a María José Bart






Comentarios

Entradas populares de este blog

Cómic Chileno: Black – El primer superhéroe adolescente Chileno Valdiviano

Manga Chileno: Blue Star por Roy Hunter

1899 Cuando los Tiempos Chocan